Orquesta Buena Vista Social Club. Adiós Tour

odgzimage

Feliz. Ayer salía así del O2 Arena de Londres, cancha imponente para el deporte pero que unos señores cubanos ayer supieron enconger para hacernos sentir como en casa, en uno de esos clubes sociales de no hace tanto (o sí) en La Habana.

Para el que no los conozca, aún, Buena Vista Social Club fue un proyecto iniciado en la década de los 90 por Juan de Marcos y Ry Cooder quienes reunieron a viejas leyendas de la música cubana en una misma formación. A raíz del disco en 1997 y un documental de igual nombre en 1999, la banda y sus componentes adquirieron fama e importancia mundial. Aquellos héroes cubanos eran, entre otros, Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Eliades Ochoa, Omara Portuondo, Guajiro Mirabal, Rubén González y Barbarito Torres. 

Ayer sólo quedaban cuatro de los protagonistas de aquella maravillosa historia que desenterraba del olvido voces y artistas olvidados y silenciados por el régimen en Cuba. Y así se presentaban en Londres dispuestos a decirnos adiós casi 20 años después de ese segundo éxito. Y vaya si lo hicieron. Tras un emotivo homenaje al piano por parte de Rolando Luna al grandísimo Rubén González, el concierto daba comienzo.

Con una buena primera parte a modo de presentación de la banda, Eliades Ochoa hacía aparición con su característico

Eliades-Ochoa1

Eliades Ochoa

sombrero y su inseparable guitarra. “El Carretero” abría el ratito de gloria de Ochoa en Londres. Tras repasar varios de sus temas más animado dejó claro que no iban a tocar “Guantanamera” porque “si no después se iría todo el mundo”.

Tras él llegó el momento para la Diva del Buena Vista. Omara Portuondo hacía

images

Omara Portuondo

aparición en el 02 a sus 85 años y, como se suele decir en el fútbol, el estadio se vino abajo. Arrancando con la conocida “Lágrimas Negras” se metió al público en el bolsillo para el momento más íntimo, sola con Luna al piano, en “20 años”.

Después de Omara Portuondo la orquesta siguió rindiendo homenaje a los componentes que ya no están. Desde Orlando “Cachaíto” López a Pío Leiva. Gran montaje de fotografías y archivos de video que no tienen precio para la ocasión. Con Eliades Ochoa de nuevo sobre el escenario, se produjo uno de los momentos más emotivos con ese “Chan Chan” que abría el disco de 1997 y el recuedo a su gran autor: el maestro Compay Segundo.

El recital terminó con los grandes éxitos “Dos Gardenias” “El Cuarto de Tula” y “Candela” con un público totalmente entregado y olvidándose que tenían un asiento bajo sus traseros.

Es cierto que la historia de estos músicos supo tocarnos la fibra con aquel documental y su tremenda historia. Pero también es cierto que son ellos mismos los que saben ganarse a un público que los quiere, que los adopta como sus “abuelos de la música”.

resized__300x201_torres1

Barbarito Torres

Y es que ellos fueron ayer en todo momento la eterna sonrisa, la humildad en persona, pidiendo siempre la ovación y el reconocimiento para la banda cuando ellos eran “las estrellas”. Eso es quizá lo que siempre ha conquistado: su cercanía, su cotidianeidad y su sencillez.

Y pensando todo esto me iba yo con una sonrisa de oreja a oreja. Con una felicidad inexplicable. Miento. Yo puedo decir que vi bailar a Omara Portuondo, yo vi sonreir a Eliades Ochoa, yo vi a Barbarito Torres tocando el laúd por detrás de la espalda y yo vi a Guajiro Mirabal hacer sonar la trompeta como muchos jóvenes soñarían. Quién sabe si por última vez sobre un escenario.

Ayer fui el tipo más feliz desde Londres a La Habana. Bueno quizá los integrates de Buena Vista Social Club me quitaron ese honroso puesto… Pero eso es otra historia.

http://dohanews.co/wp-content/uploads/2016/02/OBVSC-1.jpg

Contra el consulado Español en Londres

Hay que joderse. Todos sabemos lo graciosa que puede ser la burocracia en un comedia. Pero ay! Cuando toca sufrirla en directo. No me meteré en la de miles de citas y papeles que retrasan la obtención de un documento, pero sí en el trato que recibimos los extranjeros en nuestro propio país (se supone que el consulado es un pedacito de nuestra gran patria).

Y por seguir suponiendo, se supone que un consulado es un sitio en el que acudir para sentirte SEGURO y AYUDADO cuando estas a un puñado de kilómetros de casa. Pues todo lo contrario que se puede sentir en el consulado de Londres. Ya no lo digo solo por mí, en la hora que estuvimos esperando en la calle ya se notaba en el ambiente que íbamos a entrar a alguna especie de sala oscura de tortura. Las preguntas más suaves eran:  “con qué me echarán para atrás esta vez?” y entre las fuertes: “A ver como me tratan”.

Tiene huevos, disculpen el lenguaje, que tengas que ir con MIEDO e ideas tan macabras preconcebidas a un sitio en el que se supone (otra vez) que te van a ayudar. Mi contento con esta gente viene por su trato. Hace unos días llamé al teléfono de emergencia de la embajada (imagino que alguien no llama a ese teléfono por gusto, aunque quién sabe) para exponerles un problema con mi DNI, ya que ni la web ofrece información clara sobre ello ni hay un teléfono normal, ni unos horarios a los que se pueda acudir si estás trabajando (que por lo visto necesitas trabajo si quieres sobrevivir en una ciudad como Londres).

En este teléfono tuve que enfrentarme a una señora que cogió el teléfono ENFADADA de primeras. No sé si le interrumpí el té de las cinco o el donut de las 6, pero tras esto la señora no dudó en tacharme de mentiroso cuando le comenté que un policía en España me había comentado que ese trámite lo podía realizar en el consulado.  ” Dudo mucho que un policía nacional te haya dicho eso” fueron sus palabras. Yo la fije que falto de imaginación no voy, pero que no veo el objeto de llamar para contar una mentira. Anyway, tras darme lecciones de vida “pues cuando vayas de nuevo a esa comisaría acuérdate de él y se lo dices a sus superiores”, me aclaró que tenía que sacarme un salvoconducto en horario de consulado 9-14 horas.

Así que tuve que moverme y cambiar dos días en el trabajo para poder entrar de tarde e ir al consulado. Algo que también me apetecía hacer, al igual que mentir. Hoy era el gran día en el que entraría añ consulado y mis problemas se resolverían…

Ja!

Bueno en honor a la verdad, resueltos están (de momento, habrá que ver el domingo en el aeropuerto). Después de una hora esperando, ejercicio que a todo ciudadano también le encanta, me encuentro con dos trabajadores del consulado Prepotentes no, lo siguiente. Desde su superioridad no sé si moral o laboral me despachan con bastante desprecio. Y simplemente por querer asegurarme de información que ya me han  dado erróneamente en dos sitios ” oficiales”. Cuando le pregunto un inocente “Seguro no?” el hombre levanta los brazos y clama al cielo que cómo es posible. “Esto es un consulado, no te voy a dar información errónea. Me parece hasta una falta de respeto que me digas seguro?”. Todo esto el hombre gritando como si le fuera la vida en ello. Uno intenta pensar ” Igual ha tenido un mal día”, pero es que el consulado acababa de abrir…

Total le digo: “Solo quiero asegurarme porque en el teléfono de ESTE consulado me dijeron lo contrario y se supone que también es oficial”. El tipo rehúsa a seguir hablando conmigo en su prepotente enfado a lo que recurro a su compañero de ventanilla porque entiéndanme, no quiero perder más tiempo y no me quiero encontrar con la sorpresa en el aeropuerto. El compañero, no menos colérico, me dice que si no he escuchado a mi compañero. Le digo que sí, pero no me escucha y me explica lo mismo a cámara lenta como si fuera tontito. Le digo que gracias que no soy tonto a lo que responde con un soberbio: ah eso ya no lo sé. Decieo abandonar el planeta tierra ante la falta de seres racionales e inteligentes.

Así que ante la falta de haber encontrado en la web algo para reclamar pongo aquí esta ventanita y me gustaría que no pusieran a gente tan asqueada con su trabajo al frente del público. Ya no solo en el extranjero donde buscas una mano amiga y consuelo (que se parece a consulado, no es broma), si no en cualquier puesto público de la administración. Seguro que hay gente con más ganas y más capacitada ahí fuera deseando cogeros el relevo.

¿Hay vida más allá de la Londres?

………beep……

            ………beeep…..

……beeeeep…..

——La sonda oveja electrónica ha establecido contacto——

…día 266…. sigo vivo. Mes 9 del primer año. Embarazo completado.

A mi llegada aquí solía preguntarme si había vida más allá de Londres en varios aspectos: por un lado, vida fuera de la ciudad como ente proveedor de todos los placeres y necesidades del ser llamado humano; por otro, vida para mí más allá de esto…

……dhfbeirnsodhdidbd piiiiiii….. ANUNCIO: Quéjese de Willy Toledo o de lo independentisas que son los catalanes. Pruebe nuestra pildora “Bomba de humo” y olvídese de lo que realmente importa y le afecta….jdjdbrkdndbd FIN DE LA PAUSA PUBLICITARIA

…. la verdad que ni me lo planteo. Para mí ha perdido algo de impresión y de su imponente actitud. Para mí la ciudad ahora es una más. Asquerosamente grande, cara y saturada, pero he conseguido reunir las muestras necesarias en mi probeta de valor para mirarla cara a cara (que es la primera) y decirle: no me vas a comer…

….udjdjdiens GRAN EXCLUSIVA: Esta noche en Válgame de luxe el príncipe explica por qué en la fiesta nacional él se queda en la cama igual. Qué fuerte, qué fuerte… esta noche a las….ifjekejeorbrbr

.. y realmente espero que las interferencias no os distraigan de lo que realmente quiero transmitiros.

Hace una semana, o eso creo es complicado diferenciar los días aquí,  vislumbré un rayito de sol. A eso me agarro ahora para seguir adelante con esta investigación. Eso me da fuerzas y energíaa y no pierdo la esperanza de que en breves vea un par más de ellos que le den más sentido a esto.

…han pasado 9 meses… he nacido y aún hay vida en Londres, vaya si la hay….

……………..FIN DE LA TRANSMISIÓN……………

Y nosotros sin ti como unos gilipollas… ¡madre!

krahe2_05.m

Mi alegre entrada iba a ser mortuoria… como diría una de tus canciones, pero no. Hoy nos ha dejado Javier Krahe poeta, cómico y, sí, también músico. Puede que los medios estén más concentrados ahora en España con la salida de Casillas del Real Madrid que de la desaparición de este genio, lo desconozco. Pero si fuera así es una pena. Pero desde mi humilde medio-alto no quería dejar pasar la ocasión de rendir homenaje a un grande.

¿Y por qué significa tanto? Es difícil de explicar señor Krahe… La verdad es que lo conocí en una época difícil, yo era un punk rocker que no aceptaba nada que no fuera distorsión y “tu pa tu pa” a toda hostia y, aún así, supe escuchar a un señor canoso que hablaba de historias de amor, de historias divertidas y de adulterios que no lo parecían. Mis amigos me miraban raro, pero pronto no me dio vergüenza decir que yo escuchaba a Javier Krahe. Aunque claro quizá todos me miraban raro porque no sabían ni quién era… Un señor que se hizo famoso a raíz de su disco “La Mandrágora”, grabado junto a Joaquín Sabina y Alberto Pérez en directo en el mítico bar madrileño, y que supo descolgarse de tan pronta fama y seguir haciendo lo que él quería. Quizá fue una de las cosas que más me atraía de él. Mientras, por poner un ejemplo por salir los dos de aquella mandrágora, Sabina se convirtió en el famoso e idolatrado cantautor, Javier Krahe permaneció fiel a su estilo… Siempre continuó con su propia línea editorial y jamás se casó con nadie (a parte de su querida esposa) y eso para mi era digno de admirar. (Qué bien los resumías con tu frase: “Puedo escribir una canción sin estimularme pero ¿para qué? si la puedo escribir estimulándome”).

Y luego está lo lírico, porque sí. Que bebía de George Brassens no es ningún secreto ahí quedan las geniales “Marieta” y “La Tormenta” para corroborarlo (de hecho hay gente que se las atribuye al propio Krahe, lo que es digno de admirar también). Su forma de escribir siempre fue para mí digna fuente de admiración, respeto y envidia, sí, por qué no decirlo. Krahe era un tejedor de palabras y el producto final era un auténtico jersey repleto de historias alocadas, con algún que otra aventura extra matrimonial y mucho humor. Aquellos versos de tornillo hicieron que yo quisiera transportar ese estilo a un grupo de punk… casi nada. Benditos 17 años. Aunque bueno Javier siempre tuvo su lado punk también: denunciado por un inocente vídeo sobre como cocinar un cristo o censurado (perdón, se apagaron las cámaras) por cantar contra la OTAN enfadando a aquellos que pecaron de Cuervos Ingenuos por omitir un acto de libertad de expresión (y aún hoy, años después, siguen pecando de ello).

Y todo esto se puede resumir en las veces que pude verle en directo. Un gozo y una sorpresa ver la humildad y sobretodo la rapidez de la mente de un hombre tan cascado como parecía. Aquellas dudas al hablar entre canción y canción que hacían discursos eternos entre la vergüenza y el ingenio construían historias paralelas a las que luego cantarías. Tuve la oportunidad de conocerle en Fuenlabrada, mi ciudad y cada día la de más gente, y aún recuerdo el aura de mito que le envolvía al verle, pero al hablar ya no era un “Santo varón” si no un mortal más con sus miedos y sus dudas.

En fin, esto no sabe a despedida porque nos queda mucho de ti. Gracias Krahe por enseñarnos que, por suerte, todo es vanidad.

Hasta siempre maestro.

Antes de ser cantor
mis historias de amor eran casi secretas,
pero, luego, el azar
que me puso a cantar
me llevó a publicar mis zozobras completas.

Son un largo striptease
donde yo exhibo mis frecuentísimos cuernos
y mis lunas de miel
cuando nada es cruel
y celebra mi piel otros signos externos.

Hoy, dominio común,
si sucede que algún menda las tararea,
o una menda también,
me divierte ser quien
les divierte. Y amén, es decir, así sea.

Sigo mi vocación
cuando en cada canción muestro mis entretelas,
mi manera de amar
casi ya es popular,
y me gano un lugar y me saco unas pelas.

Y si paso a través
de un insípido mes sin echarme una novia,
sin vivir la ocasión
de rimar mi pasión,
mala es mi situación y me alarma y me agobia.

Sin un nuevo desliz,
infeliz o feliz, ay de mi repertorio,
¿qué podré componer
que me cause placer
y me dé de comer, y a vosotros jolgorio?

Y mi dulce mujer
que me ve por doquier persiguiendo a las musas
dice que yo, a mi edad,
sólo inspiro piedad,
sabe que no es verdad, que aún quedan ilusas.

Quedarán cinco o seis,
pues aquí me tenéis, ya me froto las manos,
las que, al fondo de un bar
o a la orilla del mar,
las van a acariciar como a seres humanos.

Y, a la cama, después,
si no sufro un revés, a gozar el festejo
contra la negación,
y de tanta emoción
surgirá la canción… como un acto reflejo.

Unas doce, tal vez,
surgirán, que escasez, si a las seis sedujera,
porque hay cara y hay cruz,
porque hay sombra y hay luz,
y si no las seduz-co, a saber qué me espera.

No me van a inspirar
ni las gracias de Aznar ni las gracias del Papa,
ni las gracias de Bush,
que estornuda, Jesús,
y nos larga un obús y nos borra del mapa.

Ya no siento pudor
si me callo el horror y otras cosas reales,
hubo un tiempo en que sí,
pero ya no es así
y es el ser baladí el menor de mis males.

Sí podrían, quizás,
inspirarme algo más los amores ajenos,
con su vida sexual
son bonitos y tal,
pero no me es vital, no los echo de menos.

Veo cerca mi fin
como me quede sin mis amantes furtivas,
y mi ruina total
si la traca final
ni siquiera es real, si me sales esquivas.

Y mi dulce mujer
me interrumpe: Javier, ¿te apetece un caldito?
muy, muy rico y recién
hecho, no es de avecrem,
me trabajas muy bien, tómate un respirito.

Antes de ser cantor
mis historias de amor eran casi secretas,
pero, luego, el azar
que me puso a cantar
me llevó a publicar mis zozobras completas.

Regreso al Frituro

Aúpa! Ya pensé que nunca retomaría los controles de esta nave… la última entrada fue tan dura de escribir como de superar y pensé que no volvería a escribir aquí sólo por no enfrentarme al recuerdo. Pero bueno, de cosas duras sabe mucho una persona mu rebonica que me aconsejó que siguiera con esto ya que si un final no es feliz, no es un final. Y con esta frase tan de marco (pantani) se me crió un germen que me decía que tenía que volver.

Y últimamente han pasado cosas, claro que sí, no sólo por no decirlas no pasan, pero soy de los que piensan que no merece la pierna escribir por escribir. Entre ellas tener una guerrera tan cerca de mi (aunque en kilómetros algo más) que me enseña lo que es resistir como una jabata a cada palo que llega, ella mañana tiene una gran prueba y no me cabe la menor duda de que una vez más la va a saltar cual pertiguista que es. Algo que me recuerda otra frase que también ha ido germinando poco a poco en este mes y medio y que también me dijo otra gran persona a la que quiero admiro y amo: que de los finales también nacen principios (o algo así, quizá la frase esté más idealizada) Total, que a todo esto, resulta que precisamente de una despedida de dos grandes amigas y mejores personas sale todo esto del resurgir de las cenizas y el acordarme de todo lo dicho. ¿Y por qué? Pues no sé, quizá también coincida con que hago ya seis meses lejos de casa y me ponga blandito, pero no. La verdad que sigo duro como una puta piedra como dirían Soziedad Alkoholika. Porque cada vez pienso más que hice bien en salir de mi zona de confort por un tiempo.

Desde la distancia y la perspectiva he aprendido a apreciar muchas cosas. No significa que no las apreciara antes pero bueno, ya me entiendes. Con pequeños actos sé reconocer lo fundamental. Por un lado me encanta el haber encontrado y conocido a gente tan maravillosa y tan buena a miles de kilómetros de distancia y no quiero estar fuera de aquí para saber valorarlo. Pero también que me congratula ver que aún pienso lo mismo que hace unos posts y es que tengo una familia y unos amigos que no me caben en el pecho ni en la cabeza de pensarlos. Porque de visitas y de pequeños gestos han construido un universo maravilloso que he sabido apreciar aún más desde la distancia, como la película que se proyecta mejor en una pantalla grande y alejada que si ponemos la tela justo delante del proyector.

Así que por la caída de los telones y de las mordazas os digo que re bienvenidos y que si al menos ahora no escribo en un tiempo no sea por la pena si no porque serán cosas que no se tengan que tener en Cuenca. Se nota en el ambiente que aún No tenemos que partir, Aúpa!

Nana

Hoy me han dado una de las peores noticias que me podían dar, el peor regalo de cumpleaños que podía esperar. Ayer, después de 15 fieles años mi perrita Nana nos dijo adiós. Bueno, a mí no pudo decírmelo porque me ha tocado estar a 1200 km de ella en su último momento.

Sé que todos te dicen que te hagas a la idea cuando llegan a esta edad, que sólo es un perro… pero bueno a esos qué les voy a contar. Aún recuerdo cuando llegaste metida en una caja para tartas. Eras tan pequeña y frágil que de hecho estuviste a punto de dejarnos prematuramente, pero superaste tu primera batalla y pronto me adoptaste como tu cachorro para cuidarme, cuando se supone que debía ser al revés. Como tu homónima en Peter Pan te encargaste de velar por este niño perdido y puede ser que no me dejaras crecer… ahora parece ser que ya me toca.

También me acuerdo hace 7 años cuando casi nos dejas. Fueron unas noches a tu lado en vela y superaste tu segunda batalla con gran fuerza. Ayer ya era imposible. La última vez que te vi ya ni me conociste y apenas podías venir a mí. Aunque no quiero pensar en todo lo triste. Justo antes de irme me diste unos últimos besos en la mano como te gusta a hacer así que creo quizás que sí supiste al final que era yo y que era tu manera de decirme adiós.

Como tu nombre siempre dormías a mi lado y me tranquilizabas, así que gracias por defenderme, por protegerme mientras dormía y por darme tanto cariño y buenos momentos. Eso al final es lo más bonito de haberte tenido y de lo que siempre me acordaré. Ahora este Peter Pan te quería decir un último adiós, un último beso aunque sea escrito con palabras y un perdón por no haber estado a tu lado para decírtelo.

Espero que disfrutes, que corras todo lo que yo no te dejé en ese país de nunca jamás donde estes.

Adiós Nana.

De lo cotidiano y lo surreal

Hoy me monté en el autobús 42 para ir al cine. Al entrar reparé en una pareja, a decir verdad no sé por qué. Él tenía el pelo largo rizado, piercings en las orejas y chupa de cuero. Podría haber pasado por uno de los heavies de la Gran Vía pero más hipster. De ella no recuerdo mucho más a parte de que iba con él.

El día transcurrió como transcurren todos los días, un domingo más con sus 24 horas y sus cosas londinenses. En el cine el tiempo se paró durante dos horas, pero no así fuera pues no encontré el sol donde lo había dejado. A veces cuesta creer que todo sigue funcionando cuando no lo miras, es como aquello de ¿hace ruido un árbol en un bosque donde no hay nadie? ¡Qué chorradas!

Al volver para casa, con el cielo algo más anaranjado, me encontré con dos señoras de Santander bastante perdidas. Las pobres se habían quedado sin dinero en la tarjeta de viaje (a.k.a Oyster) y sin eso aquí no se puede pagar ni un billete sencillo. Antes de saber su problema me ofrecí amablemente a prestarles ayuda, llevado por ese sentimiento patrio y de ayudar al que un día fuiste tú. Además de revelarme su percance con la Oyster las señoras me acogieron como a su hijo perdido en los cinco minutos que tardó el autobús en venir. Resulta que tienen una tienda y van a comprar a Cobo Calleja, en Fuenlabrada, mi ciudad y cada día la de más gente.Ellas también tuvieron un hijo con carrera trabajando en Londres en un Pret a Manger y en seguida empatizaron conmigo. ¡Más majas!

Y cuando las despedí pensé ¡Qué cosas! Londres será muy grande, de hecho es horriblemente grande, pero también tiene cabida la casualidad, la coincidencia, lo cotidiano. Y me dio por imaginar el Quintanar de la Londres*, donde todo el mundo al final se conoce o está conectado y la casualidad acecha a la vuelta de la esquina. Me hizo gracia pensar en viejas del visillo detrás de las ventanas de los rascacielos de Liverpool Street, o en la cajera del Tesco preguntándote por tu madre.

Realmente todo es posible, por eso al coger de nuevo la 42 de vuelta a casa mi asombro fue máximo cuando me encontré de nuevo a la misma pareja que en la ida. A lo mejor el tiempo sí se había parado en el autobús,  y todo permanecía como lo había dejado. Por eso me dije ¿Han estado aquí todo el día o es siquiera posible que hayan cogido el autobús a la misma hora que yo dos veces en el mismo día? ¿En una ciudad como esta? Y lo más importante de todo, como se dice en los pueblos… Estos, ¿De quién serían?

*En clara alusión a mi querido pueblo Quintanar de la Orden en Toledo.